Se publica el primer Diagnóstico de género sobre Participación Política de las Mujeres en 7 países del sureste asiático

La publicación “Diagnóstico de género sobre participación política de las mujeres en 7 países del sureste asiático: Bangladesh, Camboya, Filipinas, Indonesia, Sri Lanka, Timor Oriental y Vietnam”, trata de visibilizar las causas de las desigualdades dentro de sus contextos y buscar las vías más sostenibles para eliminar las barreras que impiden la participación de las mujeres y su representación en los ámbitos de toma de decisiones.

Abordar la gobernanza, el liderazgo y la participación política con una perspectiva transformadora de género implica considerar a las mujeres como personas responsables, capaces de tomar decisiones e imprescindibles para los procesos de democratización de sus sociedades.

En efecto, no se puede alcanzar la plena igualdad entre hombres y mujeres en todas las esferas de la vida si no se consigue la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito de la gobernabilidad y la representación política.

El caso de la región del sureste asiático, a pesar de las fuertes manifestaciones de patriarcados locales presentados a través de diversas coacciones de género que varían de un país a otro, de una división muy clara de los roles, estereotipos y prejuicios sobre el papel de las mujeres en la sociedad, esta región tiene una destacada trayectoria en materia de participación y representación política de las mujeres: así, las primeras mujeres en el mundo que fueron elegidas a través de procesos democráticos y ocuparon en los más altos puestos de representación política lo hicieron en esta región, además algunos países cuentan con medidas de igualdad en materia de representación política y existe un tejido asociativo y reivindicativo feminista importante.

Para descargar el Diagnóstico:
http://pazydesarrollo.org/pdf/diagnostico_participacion_politica_en_7_paises_del_sudeste_asiatico.pdf

Las campañas de comunicación contra la violencia de género en Camboya y Vietnam hacen frente a un problema latente

Se estima que el 23% de las camboyanas sufren violencia de género. En el caso de Vietnam, el 58% de las mujeres vietnamitas sufre violencia física, sexual o emocional, según el último estudio sobre la Violencia Doméstica elaborado en 2010.

En el año 2006 Vietnam aprobó dos leyes para prevenir la violencia de género: la ley de igualdad de género y la ley de prevención de la violencia de género. Sin embargo, la sociedad vietnamita percibe este tipo de violencia como un asunto de carácter privado. Las autoridades locales elaboran informes sobres los comportamientos de las familias. Los casos de adicción o violencia cuentan negativamente. Cuanto más alto es el porcentaje de buena conducta, más ventajas recibe la comunidad.

En Camboya, aunque las leyes camboyanas garantizan, en teoría, la igualdad entre hombres y mujeres. En la práctica, y sobre todo en áreas rurales, existe un código tradicional denominado Chhbab Srey que rige severamente las relaciones de género. Este código exige la subordinación de las mujeres ante los hombres en todas las esferas de su vida.

A finales de 2011 Paz y Desarrollo lanzó la campaña de comunicación The Good Men, que pretende prevenir la violencia contra mujeres y niñas a través de la promoción de comportamientos positivos entre la población masculina. Desde spots y carteles publicitarios hasta exhibiciones de artes visuales, conciertos multitudinarios o performance teatrales. Todo con un único objetivo: hacer público lo que hasta ahora ha permanecido en una esfera privada, la violencia contra las mujeres. Durante el 2012, esta campaña contó con actividades de movilización social en las que participaron numerosas organizaciones locales. El objetivo es involucrar de manera activa al mayor número posible de hombres camboyanos para erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.

En el caso de Vietnam, en el año 2008 comenzamos a desarrollar una línea de trabajo dirigida a prevenir la violencia de género en Vietnam a través de la campaña “I´am a man, I prevent the domestic violence”, con una gran repercusión mediática y social tanto en zonas rurales como urbanas. A partir de esta experiencia, durante el 2012 se ha puesto en marcha una campaña de comunicación llamada “The love journey”, que engloba diferentes acciones. Desde un programa piloto de dos años (2012-2014) dirigido a impartir una asignatura sobre igualdad de género en el programa escolar de las escuelas de la ciudad de Da Nang, hasta la creación de una red de más de 200 jóvenes voluntarios/as con el objetivo de crear herramientas para promover la igualdad de género, e impartir talleres dirigidos a jóvenes para desarrollar talleres sobre igualdad de género y prevención de la violencia contra las mujeres.

Todas estas iniciativas están logrando visibilizar una problemática y movilizar a la ciudadanía para luchar contra ella.

Si quieres conocer más información sobre las campañas de comunicación en Asia contra la violencia de género:
- Camboya, “The good Men”: http://goodmencampaign.wordpress.com/
- Vietnam, “The Love Journey”: http://pydasia.org/campaigns/the-love-journey/

Congreso Regional busca Promover la Participación de las Mujeres en Política en Asia

Entre los días 9 y 11 de octubre se celebró en Manila (Filipinas), el Tercer Congreso Regional sobre Participación Política de las Mujeres en Asia.

En esta ocasión, el evento organizado por Paz y Desarrollo, reunió a más de 70 defensoras y defensores de la participación política con igualdad de género procedentes de cinco países –Bangladesh, Camboya, Filipinas, Timor Leste y Vietnam- .

Este encuentro logró abordar el debate y el análisis sobre distintas iniciativas a nivel nacional y regional, donde se intercambiaron experiencias de mujeres inmersas en procesos electorales y buen gobierno local y donde se presentaron distintas estrategias para integrar el enfoque de género en la Universidad.

A pesar de los grandes progresos conseguidos por parte de las mujeres en el reconocimiento y el ejercicio de sus derechos políticos, económicos y sociales, la desigualdad hacia las mujeres en Asia, especialmente en Bangladesh, Camboya, Filipinas, Timor Leste y Vietnam sigue siendo una realidad. Tan solo en Timor Leste se supera la masa crítica parlamentaria del 30% de mujeres.

En algunos países participantes, la situación de las mujeres ha mejorado a través de la adopción de cuotas, especialmente en gobiernos provinciales y locales. Francisco Serrano, representante de Paz y Desarrollo en Asia, explicó que “a pesar de las medidas especiales que se han adoptado para aumentar la participación política de las mujeres en el continente, el porcentaje de mujeres que ocupan altos cargos aún no se ha incrementado. Entre los factores que disuaden a las mujeres de participar activamente en política, se encuentran la violencia, la corrupción y la discriminación por razones de sexo. Por estos motivos es esencial
poner en marcha políticas transparentes y sostenibles con el fin de motivar a más mujeres a participar en política.”

En el Congreso participaron personalidades de la talla de Mercedes Cornejo, representante de la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo en Filipinas (AECID), la cual describió el evento en su discurso de bienvenida como “una gran oportunidad para debatir sobre la situación de las mujeres desde una perspectiva multicultural, y concretamente, su participación en la participación política”. Además, asistió el Embajador de España en Filipinas, Don. Jorge Domecq Fernández de Bobadilla y delegados de las diferentes agencias nacionales para el empoderamiento de las mujeres y la equidad de género. Asimismo, personalidades del mundo académico y representantes de Organizaciones No Gubernamentales de Bangladesh, Camboya, Filipinas, Timor Leste y Vietnam han participado en los talleres y otras actividades del Congreso.

El tercer Congreso Regional sobre Participación Política de Mujeres da continuidad a los acuerdos y estrategias diseñados en encuentros anteriores. El primer Congreso Regional tuvo lugar en el año 2011 en Filipinas, reuniendo a 144 participantes. En la segunda edición, celebrada en Camboya, el encuentro congregó a 122 personas.